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Enfermedades y su cura natural

Enfermedades comunes y su remedio en la herbolaria

Manzanilla

Nota importante

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Estas recetas se extrajeron del folclore de la etnobotánica local, y son preparados de la herbolaria mexicana tradicional.

– Aborto accidental (para evitarlo): 20 gramos de polvo de raíz de bistorta, 20 gra-mos de grana de escarlata, llantén, verdolaga, cilantro, azúcar, todo pulverizado; se toma todo esto con un huevo tibio. La enferma guardará cama por 40 días tomando este remedio a diario.

– Absceso dental: aplicar cataplasma directa con hojas y tallos de tomate. En el mis-mo día se alterna con cataplasma de flores de manzanilla calientes. Repetir hasta que abra el absceso.

– Acidez estomacal: tés de achicoria, eneldo, manzanilla, genciana, centaurea, apio, amargón, ajenjo. Se cuecen y se toman antes de las comidas. Evitar las harinas, el almidón, los dulces; hacer tres comidas al día.

– Aftas: zumo de moras con ácido bórico, por partes iguales; se pincela únicamente sobre los sapitos. Además tomar tres vasos diarios de decocción de nogal.

– Agarrotamiento de garganta: gárgaras con el cocimiento de arroz, cebada y vi-nagre.

– Alcoholismo: fritar dos huevos de tecolote y dar de comer al enfermo. Jamás vuelve a beber.

– Halitosis: 75 gramos de café pulverizado, 25 gramos de carbón vegetal pulverizado, 25 gramos de ácido bórico pulverizado, 25 gramos de sacarina, polvo de vainilla y un poco de goma arábica. Tomar durante día seis cucharaditas de café ingeridas con agua hasta sanar.

– Amibas: 500 gramos de ajo, 15 gramos de paico, en una botella enterrada 20 días donde dé el sol. Se hace un ayuno de tres días comiendo solamente dulces caseros. Se toma después una copa en ayunas y una copa de noche durante tres días conse-cutivos.

– Amenorrea: agua de la decocción del culantrillo con parte igual de vino, un vaso diario. Recibir vapores vaginales con cocimiento de artemisa. Tomar agua del cocimiento de la manzanilla y de las raíces, hojas y semillas del perejil. Echar en una botella de buen vino una ramilla de ruda, una cucharadilla de incienso molido en el mortero y media cucharadilla de pimienta, y tomar dos copitas diarias, una antes de cada comida.

– Amenorrea: sólo si está segura de no estar embarazada, cocimiento de ciprés. El aborto siempre es muy peligroso y debe evitarse en todos los casos. Así que sólo si está segura de que es amenorrea. También sirve la raíz de acedera, raíz y hierba de fresas, raíz de rubia. Se cuece todo junto y se toma un vaso en ayunas hasta que el menstrum vuelva.

– Amigdalitis: toques con miel y petroleum medicinal (producto de farmacia natural). Gárgaras tres veces al día de la decocción de romero fresco hervido en vino blanco, endulzado con miel. Tomar una copita del mismo preparado. Gárgaras del cocimiento de flores de saúco. Enseguida cataplasma de cebolla fritada en aceite comestible, a la cual se unta con alcanfor y sal. Cocinar tres limones, sacarles el jugo, agregar media cucharadilla de sal de piedra, una cucharada de miel y 10 gotas de mertiolate. Untar las amígdalas con este preparado.

– Anemia: una taza de trigo machacado se hierve en un litro de agua, se cuela y se toma en el día, todos los días. También sirve la cebada si no se consigue trigo. Zumo de remolacha, medio vaso, zumo de naranja, medio vaso. En ayunas, durante nueve días de cada mes.

– Anemia, impotencia, debilidad cerebral, convalecencia, blenorragia: se necesitan 20 huevos de campo, se maceran enteros 10 días en jugo de limón que los cubra. (Se usa una vasija de cristal o esmaltada, se tapa.) Se filtra y se agregan: 60 gramos de clavo de olor, 60 gramos de pimienta de olor, 60 gramos de anís estrellado, 60 gramos de canela, dos unidades de nuez moscada, un litro de brandy o ron. Tomar dos vasos diarios, en ayunas y antes de comer.

– Anginas: entrar al baño con el piso mojado con el pie derecho, doblar en cuatro una toalla grande, mojarla y escurrirla; se fricciona primero la pierna derecha de la cadera hacia abajo, se moja de nuevo y escurre, y se pasa por la pierna izquierda de igual modo. Por el lado que no se usó la toalla se moja y escurre nuevamente y fricciona espalda y brazo derecho de arriba hacia abajo. Luego otra vez por la parte no usada se moja, escurre y friccionan de igual modo hombro, espalda y brazo izquierdo. Por el otro lado no usado se moja y escurre y se pasa del cerebro hacia abajo por la columna contando del uno al diez. Luego ponerse una bata y aplicar lodo en la planta de los pies y en la garganta. Envolver pies y piernas hasta diez centrímetros arriba de las rodillas con una sábana mitad mojada y escurrida, y encima la otra mitad seca de la sábana. Envolver el conjunto con una toalla grande y seca. Así duerme toda la noche. De mañana se quita las envolturas de las piernas y el lodo, y se queda reposando. Se repite luego la fricción de la toalla exprimida y se mete en la cama media hora más.

– Ardor al orinar: beber del cocimiento de malva con cañafístula (en Uruguay se consigue la cuasia, de la familia).

– Arteriosclerosis: tés vegetales de ajo, siete sangrías, guayaco, espinillo, muérdago, fumaria, escaramujo. Se toman en decocción, como agua.

– Arrugas: pomadas con 60 gramos de jugo de cebollas, 60 gramos de miel blanca, 30 gramos de cera blanca de abejas fundida, todo bien mezclado.

– Asfixia, apoplejía, cólicos espasmódicos, fiebre soporosa, parto difícil: decocción de hojas de tabaco; se aplica en lavativas externas considerando las zonas afectadas.

– Asma: decocción de borraja con eucalipto como agua. Si se consigue, aun después de desaparecidos los síntomas, para arrojar la bolsa membranosa que se forma dentro de los bronquios del asmático, se utiliza la decocción de sipaca (o papunga). También sirve un jarabe de berzas (col). Se le saca el zumo, se le añaden dos claras de huevo y medio vaso de miel, se hierve todo y se le va retirando la espuma. Luego se le agrega azafrán y una cucharada de azúcar. Se sigue cociendo hasta que quede consistente, como jarabe. Se guarda en la heladera, tomándose por cucharadas. Quebracho blanco, ambay, enebro, espliego, hipericón, lobelia, pino, polígala, marrubio, chachacoma, chañar.

– Bocio: se prepara una placa de plomo del tamaño de la tiroides y se aplica 90 días sobre la misma, sin sacarla para nada, así se evita la operación. Además se quema una esponja vegetal hasta que se reduce al carbón, del cual se toma un gramo en medio vaso de agua en ayunas, todos los días. Masajes diario con una culebra caza-dora, varias veces sobre el bocio. Usar una gargantilla con huesos del espinazo de una serpiente.

– Caída del cabello: tequila, aguardiente o similar, medio litro, una cucharadita de sal común de piedra y un gramo de polvo de corteza de quina. Se deja esto por 15 días en maceración. Con este remedio frotarse el cuero cabelludo antes de acostarse.

– Cálculos biliares: cuando se hayan ablandado con tratamiento de hierbas, se expulsan tomando antes de acostarse y con el estómago vacío: tres dedos de aceite de oliva y tres dedos (medio vaso) de jugo de limón. En la mañana en ayunas, otra dosis igual. Ese día no comer nada con sal, sólo jugos.

Tratamiento fitoterapéutico: tintura de cáscara sagrada, tintura de ruibarbo, tintura de quina roja, tintura de alcachofas, tintura de genciana, tintura de boldo, tintura de hojas de sen, extracto de hígado de vaca fresco; de todos estos ingredientes 30 mililitros de cada uno, se agrega medio litro de jugo de uva natural y el resto de la botella de agua pura con azúcar rubio a gusto. Tomar una cucharadita antes de cada comida.

Se les saca la cáscara hasta dejar sólo la parte blanca a 100 pepas (almendras) del níspero y se licuan con cuarto litro de aceite de oliva. Tomar una copita en ayunas a diario.
Tomar tés de sanguinaria, boldo, ruibarbo, cola de caballo, cepa de caballo, espina colorada.
Cadillo de perro y ortiga, se hierven en 3 litros de agua hasta que quede un litro y medio. Una vez frío el cocimiento se le agrega 90 gramos de sal glauber y 90 gra-mos de sal Epsom. El preparado va a la heladera y se toman cada día dos cucharadas en ayunas.

– Cálculos renales: una copita de aceite de oliva tibio con jugo de limón al despertarse, luego un té de manzanilla caliente, y se vuelve a acostar del lado derecho.

– Cálculos renales y vesicales: cáscaras de habas, malvisco, parietaria, se hierve bien y se toma como agua. Primero debe purgarse.

– Cáncer: existe el germen o microbio del cáncer, el cual es trasmisible en casos excepcionales de organismos pobres en cobre y catalazas. Se ha demostrado que el peróxido de carbono (agua oxigenada) produce catalazas. Tanto en baños o lavativas externas, como tomando su decocción cuatro vasos al día, el ojaransín cura esta enfermedad. Común en el departamento de Bolívar, en Colombia, se origina en lugares pantanosos y a orilla de los ríos. Es de tamaño pequeño, hojas lanceoladas, algunas con puntos grisáceos. Es una planta sagrada de los indios majaguas, que habitan cerca de la población de Majagual, al norte de la sierra de Ayapel, limítrofe con Antioquia. Dicen que el elemental de esta planta es un niño de unos 20 centímetros de tamaño cuyos ojos parecen dos linternas. Lo mismo realiza el aranto. Se debe tener fe en la naturaleza.

Se cortan los cascabeles y la cabeza a la serpiente cascabel (Crotalus horridus), se pone a secar al sol a fuego muy lento, luego se le quita el cuero, se maja (machaca) y se muele cuando está seca. Se puede encapsular y tomar una cápsula cada dos horas, o tomar una cucharada del polvo en tres de aceite de oliva dos veces al día. Si es externo se aplica el polvo en la parte afectada. No se deben comer carnes ni estar tomando ningún otro remedio contra el mal, ni ningún fármaco. La serpiente tampoco permite nada de alcohol.

Nota: Esta receta fue publicada y aplicada en Colombia y Méjico hacia 1950 con el resultado sorprendente de un 99 por ciento de curaciones en centenares de casos. Estimamos que desde esa época al presente la fuerza de la competencia nociva al bienestar humano opacó esa verdad hasta llevarla al olvido, y que en los mejores casos continuó adelante la receta, más incompleta en cuanto a la importancia de la interacción de la cascabel o a su forma de preparación y dosificación. Sin duda vencieron la quimioterapia y los caros remedios mutuales, que sin embargo siguen llevando a los enfermos a la inevitable defunción.

El origen de la curación de las enfermedades con serpientes se remonta a edades pretéritas según la tradición desde una región de siete islas del pacífico llamadas Malabares, hoy desaparecidas. Allí sus habitantes conocían la auténtica sabiduría médica.

– Cardiopatías: retama hojas y flores.

– Cataratas: se utiliza el hobo, árbol alto y frondoso de la familia de las terebintáceas, de fruto parecido a la ciruela. Se corta una rama en tiempo de marea alta, se pela, se raspa y se le quitan las hojas. Se cortan trozos de 20 centímetros, se sopla el tallo circular para extraer la savia, la cual se aplica a la noche una gota en cada ojo, con una ramita de manzanilla como instrumento (de ella debe desprenderse).

Se ponen en un frasco ámbar, manzanilla flor, hojas de llantén y ruda verde, todo el día al sol con el frasco bien tapado y aprenas de agua pura. En la noche antes de acostarse se aplican dos gotas en cada ojo, el resto va a la heladera y dura cuatro días. Como todo colirio debe aplicarse a temperatura ambiente en días posteriores se debe sacar un rato antes. Se puede repetir la aplicación al levantarse y una vez más en el día.

– Catarros de pecho, traqueitis: tés de la decocción de achicoria, apio y eucalipto.

– Catarro bronquial, bronquitis: amapola, cebolla en rama, eucalipto, malva, linaza medicinal.

– Catarro intestinal (inflamación de mucosa intestinal): calaguala, culantrillo, euca-lipto, ajenjo y llantén.

– Catarro pulmonar: apio, berro, malva, pino oloroso, pensamiento y salvia.

– Catarro laríngeo: tomar en ayunas 15 gramos de azúcar rubio de caña. Una cucharada de ruibarbo en polvo en un vaso de agua hervida o pura una vez en la semana antes de almorzar.

– Ciática: alimentarse muy bien a base de verduras, cereales y hortalizas. Sahumar un paño o pedazo de tela con humo de romero, luego empaparlo en vinagre y frotar las caderas y las rodillas. Completar el tratamiento tomando tres vasos diarios de la decocción de zarzaparrilla y guayacán en ayunas y antes de cada comida.

– Colesterol, alergias, flujos, catarros crónicos, gota, cálculos, enfermedades venéreas, llagas, soriasis, eczemas (enfermedades que requieren depurativos san-guíneos fuertes): zarzaparrilla, gualanday, grama, fresno, nogal, cola de caballo, raíz de fique, martín galvis.

– Conjuntivitis: decocción de ñandubay, se filtra muy bien y se hacen lavados ocula-res a diario. Podrá meter los ojos bien abiertos en tal agua o lavar con copita.

Contagios: para evitar contagiarse una enfermedad, se mastican y comen las bayas del enebro.

Culebrilla, sarna, tiña: zumo de las hojas de la hierbabuena aplicado directamente sobre la piel afectada.

Decaimiento (plantas reconstituyentes): flores y cogollos de ajenjo, flores de man-zanilla, corteza de quina, hojas de coca, semillas de hinojo, hojas de toronjil, perejil.

– Dentición infantil: Aplicar unas gotas de Ipomea stans (tumbavaqueros) en las encías.

Depresión, neurastenia, insomnio: 30 gramos de pasionaria (hojas y flores) en un litro de agua. Cinco tazas por día hasta sanar.

Desmayos: se le da a oler la planta “destrabadora” y se da a tomar del cocimiento de la misma planta.

Desvelo: un vaso del cocimiento de cáscaras de adormidera. Una cucharadita de cilantro seco pulverizado, con azúcar, antes de irse a dormir.

Diabetes: Neem, wereke, melón amargo, pedralejo, nogal, eucalipto, lágrimas de San Pedro, apio cimarrón, sarandí blanco, morera negra, nogal, pata de vaca, berro, alcaucil, hojas de palta, corteza del arrayán, corteza del mango, hojas tiernas de mango, marcela, diente de león.

Diarrea: los indios araucanos mezclaban ceniza del fogón con medio vaso de agua, se deja reposar un rato, se revuelve de nuevo y se toma. Una yema de huevo batida con dos cucharadas de aceite, se toma el preparado.

Tés calientes de malvavisco, ortiga, pétalos de rosas, sanguinaria, tormentilla, cebada perlada, guayabo agrio (las hojas), con limón, albahaca, confrei, todo esto en dia¬rreas suaves. Si la diarrea viene por calor, tés de raíz o rama de limoncillo. Si la diarrea viene por frío, tés de canela con hierbabuena.

– Diarreas graves: semillas del llantén, cáscaras o raíces del granado, en decocciones. También el cocimiento de raíz de ipecacuana (solamente 6 gramos y jarabe de canela, por cucharadas). A ese preparado se le puede agregar sulfato de sodio.

– Disfonía, afonía, tos antigua: comer ajos crudos en ayunas.

– Dispepsias (malas digestiones): tés de romero, tabaquillo grande, malva con alba-haca antes de cada comida, mallico (planta de Chile) después de las comidas.

120 gramos de anís, 120 gramos de hinojo, 15 gramos de cilantro, 15 gramos de polvo de regaliz, una nuez moscada, canela y una cucharadita de azúcar. Tomar una cucharadita de este polvo después de cada comida.

– Dolencias ilocalizables en la mujer: se producen por el baño durante la menstruación. Debe ser un aseo moderado y de ser posible localizado con agua tibia. Además es aconsejable evitar la carne roja desde una semana antes y no comer frutas ácidas en el período.

– Dolores crónicos de cabeza: en una hoja de árbol de plátano, se echa aceite y luego cebolla en pedacitos; ese emplasto va uno en cada planta de los pies, amarrado con tela o venda. El paciente se acuesta con esto durante una hora por día. Mientras dura el tratamiento tomará 3 vasos diarios de achicoria con jugo de limón.

– Dolores del bazo: tomar el cocimiento de malva mezclado con polvo de raíz del ruibarbo.
Emplastos de hojas de col untadas con vinagre sobre el bazo. Emplasto con cáscaras del rábano.

Zumo de hojas verdes de tabaco, con aceite de higuerilla, y cera blanca fundida, por partes iguales, bien mezclado, en aplicación externa sobre el bazo.

– Para el bazo, y también para el hígado y los riñones: 60 gramos de tintura de boldo, 60 gramos de tintura de genciana, 30 gramos de extracto denso de menta, to-do esto en una botella con agua pura y azúcar. Tomar una cucharada cada hora.

– Dolores de estómago: desaparecen inmediatamente si se hierve agua con arena, se filtra bien y se toma el preparado.

– Dolores de muelas: alumbre con un algodón mojado sobre las encías.

– Dolores de ovarios: se extrae el zumo de una remolacha y una cebolla o se licuan éstas con poco agua y se toma un tercio del preparado antes de cada comida.

– Dolores musculares debajo de las costillas: decocción de miel de abejas en leche de cabra, se deja enfriar y se aplican paños mojados con esto sobre los costados.

– Eczemas secos o pustulosos: gualanday, grama blanca, cáscaras de roble de flor amarilla, cola de caballo, zarzaparrilla. Se toman tres vasos de estas decocciones. Además se bañan las zonas afectadas con hojas de frutillo y de ciruelo hervidas. Evitar el alcohol y la carne.

– Elefancia: beber el agua y bañarse con la misma agua en que se haya sumergido un elefante. La cura es radical.

– Hinchazones o úlceras de los elefancíacos (filariasis) se curan con aceite de víbora aplicado esparciendo suavemente la zona afectada. Se prepara el dicho aceite poniendo una víbora fresca (sin la cabeza) dentro de un recipiente con aceite dos días al sol. Además lavarse con agua de víbora, preparada en forma similar. Recordemos que la cascabel es la serpiente más terapéutica.

– Empacho infantil, malas digestiones, cólicos digestivos: 10 gramos de hojas de ruda se cuecen en un litro de agua y se toma un vaso antes de cada comida.

– Enfermedades venéreas masculinas: si se hacen crónicas no alcanza con los anti-bióticos pues vuelven con más fuerza más tarde. Con la medicina natural el mal se extirpa de raíz.: decocción de árnica, raíz de fique o maguay, verdolaguita, gualan-day y zarzaparrilla.
Y limpiar el hígado, riñones, bazo, estómago e intestinos con sal glauber 90 gramos, sal de Epsom 90 gramos, tintura de ruibarbo 30 gramos, todo esto en 1 litro de agua hervida, se toma una copita diaria en ayunas.

– Enfermedades venéreas femeninas: lavados uretrales con: 15 gramos de ácido bórico, 15 gramos de azúcar plomo, 15 gramos de sulfato de zinc, 0,5 litro de agua hervida. Se mezcla todo y se hace un lavado diario. Se bate una yema de huevo con aceite de canime (proviene del sasafrás) y azúcar, por partes iguales, se toma uno diario, en ayunas. Si quedan heridas internas (en general surge en la piel una línea roja hacia la pier-na): baños de asiento con decocción de hierbamora, laurel y tallo de batata.

– Envejecimiento (elixir medicinal para vivir larga vida sano): 30 gramos de enebro, 60 gramos de genciana, 60 gramos de romero, 60 gramos de ruibarbo, 30 gramos de cáscara sagrada, un litro de ron. Se macera o se mezcla, si no se consiguen tinturas, y se toman tres cucharaditas diarias. Baño: decocción de arroz, cebada, salvado, borraja y violetas.

– Epilepsia: cáscaras de naranja agria quemadas y molidas, una cucharada diaria de ese polvo. No tomar café ni alcohol.

30 gramos de hojas de tabaco picadas, se hierve en un litro de agua, se cuela, se agrega 150 gramos de azúcar, se pone de nuevo al fuego lento hasta que sea jarabe, del cual se toma dos cucharadas de mañana y dos de noche. Después de cada toma tomará un vaso de cocimiento de flores de saúco, guardando tres horas cama des-pués de cada toma. En febrero hacer incisión en el tronco del tilo. Se toma 90 mililitros del agua que mana una vez en la semana.

– Erisipela: frotar la parte afectada con aloe (zábila) previamente asado o calentado. Se frota con la parte de la pulpa. Se usa un zapallo o calabaza verde, se calienta en las brasas o en el horno, luego se abre y se extrae la pulpa, y se mezcla con sal, aplicándose caliente en la parte afec-tada, directo en la piel. Una vez retirada la cataplasma, poner en la pierna hojas de ciruelo.

– Escrofulosis: se caracteriza por inflamación de ganglios linfáticos en todo el cuerpo y es un primer paso hacia la tuberculosis. Comer rábanos en ensalada. Además hervir rábanos picados y azúcar en un litro de agua hasta que tome consistencia de jarabe. Colar y tomar una cucharada cada tres horas. Se guarda en la heladera. De lo contrario se le pone un gramo de benzoato de sodio.

– Espermatorrea: tés de la planta damiana.

Esterilidad: En una botella con partes iguales de ron y aguardiente se pone un poco de azufre, nuez moscada, calaguala, guaco y, si se encuentran, capitana, contragavilana y malambo. Se tapa muy bien y se deja enterrada la botella donde le dé el sol todo el día, para que el fuego de la naturaleza cueza el producto. Lo primero es purgarse, de ser posible con magnesia y escorzonera (vegetal similar a la yuca), de lo contrario con sal inglesa (20 gramos en medio vaso de agua en ayunas). Luego se toma ocho cucharadas diarias del preparado una vez filtrado (una cada dos horas). Además debe tomar polvo de cáscara de naranja agria quemada, una cucharadita en un vaso con agua, tres veces al día. Sirve también tomar la miel de la abeja “tisula” o “gungura”, de Colombia, mezclada con aloe (30 gramos de cristales por día), tomar una copita cada hora.

Estreñimiento: tés de achicoria con jugo de limón, a diario. Tés de ciruelas, de lino, ruibarbo, cáscara sagrada, boj, agaragar, acelgas, jugos de naranja. Una cucharadita diaria de aceite de ricino.

Faringitis: tés de palo amarillo, alfilerillo, algodón o mercadela.

– Fiebres de todo tipo: 1 gramo de sulfato de quinina, tintura de hierbabuena, 6 gotas de tintura de yodo, sal de cocina, todo esto mezclado con vaselina líquida como ba-se, se hacen frotaciones en todo el cuerpo.

Se ralla una papa, se pulveriza una concha marina, se mezcla y aplica el emplasto en el estómago envuelto en una franela. En los pies, cebolla en rama machacada sostenida con un pedazo de tela o venda.

– Fiebre palúdica: viene de afección al hígado y falta de vitaminas. Alimentarse con habas, porotos, arvejas, lentejas, maíz, verduras, frutas, etcétera. Tomar agua de la decocción del boldo. Café tinto con limón y sal. Los indios araucanos usaban cholagogue, tisaca y capitana arconcito.

– Fiebre tifoidea: un vaso cada hora de la decocción de árnica, cholagogue, mejorana, ajenjo, salvia, contragavilana. Alternando y también cada hora (en las medias horas), una cucharada de: 8 cabezas de cebolla en rama machacadas, 26 gramos de tilo, 5 gramos de alcanfor y 1 litro de agua. Se cuece todo esto menos el alcanfor que se añade después de enfriada la decocción. Además combatir la fiebre con 1 gramo cada dos horas de antipirina.
Lavar el intestino con agua hervida con malva y aceite de castor o ricino. También poner emplastos de cebolla en los pies para que salgan los gérmenes de la enferme-dad pues la cebolla tiene propiedades radiactivas. Con esto completo se sana en tres a ocho días.
Otra receta: seis cabezas de sardina bien saladas se baten en una olla con ruda, hinojo, levadura de pan, hasta formar una pasta que se divide en dos, se rocía con vinagre caliente y se aplica una cataplasma en cada pie, amarrando con venda o tela.

Flatulencias: una infusión de anís estrellado todas las mañanas.

– Flujos y hongos de la mujer: quemar una nuez moscada, tomar la mitad de mañana y la mitad de noche. Purgar el intestino y hacer lavados (duchas) vaginales con el cocimiento de arrayán y eucalipto y, si se consigue, también moradita. Lavados o duchas con el cocimiento de sasafrás (de donde sale el canime), si se consiguen agregar tatamaco y cucubo. Todas estas plantas desinflaman y tonifican. Algunos flujos se producen por parásitos al hígado. Hacer lavativa con 1 gramo de ácido bórico y agua templada, luego tomar antiparasitario. Luego purgar el intestino con 30 gramos de sal glauber en medio vaso de agua en ayunas.
Lavados vaginales con el cocimiento de arrayán y nogal.

– Flujo excesivo después del parto: agua concentrada de llantén medio vaso, buen vino medio vaso, tres días, un vaso diario. Al preparado se le añade una clara de huevo bien batida, se pone todo a fuego lento y se hierve bastante. Se toma de ma-ñana, y luego debe dormir bastante.

– Flujo de sangre y leucorreas: se toma decocción de eucalipto con jugo de limón.

– Fracturas de huesos y dolores reumáticos: manteca o grasa del león suelda total-mente cualquier hueso. El centro del hueso del brazo del león se raspa y se mezcla con ron, produce tremenda agilidad a quien lo bebe.

Frigidez (falta de erotismo o impotencia femenina): se arranca de raíz la planta mburucuyá (pasionaria), esto lo hace el esposo; luego se restriegan las hojas en las manos y ambos unen las manos.

Gangrena: decocción en olla nueva de toluache, se hace fomentos. No se debe usar dos veces el agua de los fomentos. La olla debe taparse después de vaciada y tirarse cuando termina la curación.

Gastralgia (dolor estomacal): 4 gramos de magnesia calcinada, 4 gramos de ruibarbo en polvo, 4 gramos de canela en polvo. Se mezcla todo y se toma un gramo de la mezcla en ayunas y un gramo antes de la cena. Además, hervir una cucharada de marrubio en dos vasos de cerveza, colar y tomar un vaso después del desayuno y un vaso después de la cena.

– Gastritis y ulceras estomacales, diabetes: se saca el centro de la flor de maguey dejando un hueco; de allí manará el aguamiel (que es la base del pulque, bebida mejicana). Se toma un vaso de aguamiel antes de cada comida, tres vasos diarios.

– Golpes contusos: árnica y cola de caballo: se hierven, esa agua se mezcla con tierra pura formando un barro medicinal que se aplica tibio en el golpe. De esa agua además se pueden tomar tres vasos en el día.

– Golpes en la cabeza: 30 gramos de sal marina, 90 gramos de miel de abejas, 60 mililitros de trementina y 90 gramos de comino. Se cuece todo a fuego lento y que-da un emplasto para aplicar con singular éxito para deshinchar el golpe en la cabeza.

– Golpes de las rodillas: grasa de cerdo, sal amoníaca y sal de piedra, por partes iguales; se aplica la pomada caliente y la inflamación desaparece.

– Gota: corteza de sauce, se cuece buena cantidad en agua y se toma una cucharada del extracto con una cucharada de vinagre en ayunas durante nueve días.

Gripe: jarabe de guayacal, dos cucharadas diarias, y dos pastillas preparadas con alquitrán medicinal con bálsamo de tolú en extracto fluido. Tés de masiquía, que es una flor.

Tres lavados intestinales con cocimiento de cola de caballo acostándose a la derecha, tres acostándose luego a la izquierda (esto durante el día). Antes de acostarse baño de asiento con agua caliente unos 15 minutos. Se acuesta envuelto en una toa-lla. Al levantarse se pasa un paño mojado con agua fría por todo el cuerpo y se vuelve a acostar.

– Hemorragia intestinal: 120 mililitros de zumo de llantén en ayunas, se toma tres días consecutivos.

– Hemorragias nasales: se tapan las narinas con bórax en polvo; si no se consigue, taponear con perejil macerado molido. Además aplicar hielo en la cabeza y en la frente. Si son frecuentes, inhalar a diario el vapor del cocimiento de la cola de caballo.

– Hemorragia uterina: semillas de llantén, raíz de bitorta, verdolaga, cilantro y azú-car, todo por igual reducido a polvo, se mezcla el conjunto con un huevo tibio y se toma esto. Así se detiene la pérdida.

– Hemorroides: cuando son externas, aplicar directamente hielo, y se desinflaman.
Se hierve llantén y malva, hasta que quede extracto fuerte, y a ese preparado se le agrega incienso molido en el mortero. Con un algodón mojar diariamente las partes enfermas.
Cataplasma de hojas de saúco.

– Hernias: limpiar cuidadosamente sin raspar la raíz de la consuelda mayor; se ma-chaca, se calienta y sobre un trozo de tela se aplica un emplasto cambiando dos ve-ces al día.
Mastuerzo en polvo mezclado con clara de huevo, se bate bien y se aplica del mismo modo. Tomar además el polvo de mastuerzo a diario.

– Hidropesía: un vaso antes de cada comida del cocimiento del guayacán.
Flores de maravilla, un puñado con un vaso de vino blanco desde las seis de la tarde a las seis de la mañana, en un recipiente sobre brasas de carbón caliente. De mañana se toma esto y luego un caldo de carne casero. Esto por ocho días consecutivos.

– Hidropesía, riñones, retención de líquidos, cálculos renales, catarro de vejiga (enfermedades que requieren plantas diuréticas): jugo de limón, cola de caballo, parietaria, orozuz, grama, hojas tiernas de palta, semillas de níspero, botones de pino, cañagria, hojas y flores de saúco, raíz de zarzaparrilla, raíz de caña, huevitos de caracola.

-- Hígado: ajenjo con llantén en decocción. También el almistillo (que también cura la lepra y su semilla sirve como contraveneno en mordeduras de culebras). La hoja de la badea (fruta de Colombia) cocinada en leche. Se pone ruibarbo en polvo y nuez moscada en una botella con buen vino, se deja dos días al sol, luego se toma una copita antes de las comidas. El cocimiento del boldo un vaso antes de cada comida. 15 gramos de ajenjo y 15 gramos de penca de maguey (fique o cabuya). Se hierve y se toma como agua. Todos en mayor o menor grado padecemos del hígado. Se mezclan 60 mililitros de tintura de boldo, 60 mililitros de tintura de genciana y 60 mililitros de extracto de menta, en 1 litro de agua azucarada, de lo cual se toma una cucharada antes de cada comida. Cedrón, milhombres, boldo, carqueja, cepa caballo.

Hipo: deglutir lentamente una cucharada de azúcar en polvo.

Hongos: ácido salicílico 15 gramos, alcohol 75 mililitros, se bate bien y se pincela solamente donde están los hongos.

Ictericia: inhalaciones con vapores de culantrillo, poleo, orégano, salvia, hervidos en vinagre. Lavarse la cara con el cocimiento en agua de las mismas plantas.
Hierba de fresas regaliz, pasas de uva, hervir y tomar como bebida ordinaria.

Impotencia: 30 mililitros de tintura de valeriana, 30 gramos de canela en polvo, 10 centigramos de alcanfor, todo en una botella de ron, se agregan además cuartillo, hierbabuena, poleo y árnica. Se entierra la botella donde dé el sol durante tres días. Con ese remedio se friccionan los órganos sexuales del enfermo.

Inapetencia, acidez estomacal: triturar o moler cada noche diez pepas de níspero sin su fina cáscara, agregar a 100 mililitros de agua pura, dejar reposar la mezcla toda la noche. Se toma en ayunas entibiado a baño maría.

– Inapetencia infantil: hervir 3 gramos de ajenjo, 3 gramos de hinojo, 3 gramos de manzanilla y azúcar. Tomar un vasito antes de cada comida.

– Inflamaciones alérgicas: tomar con cuidado de usar guantes ortigas frescas, golpear las zonas inflamadas del cuerpo y luego cubrir con un trozo de tela caliente. Repetir cada dos horas hasta sanar.

– Inflamación de los senos: hervir lentamente 12 yemas de huevo, 100 gramos de miel y medio litro de vino blanco; fomentos tibios de este preparado desinflaman totalmente.

– Inflamación en los pies, picaduras de avispas: untar con aceite alcanforado y cu-brir con algodones.

– Inflamación intestinal, flatulencias, aerofagia: 30 gramos de marcela en tres vasos de agua; se hierve y se toma un vaso después de cada comida.

– Intoxicación sanguínea, intoxicación medicamentosa: cáscaras de algarrobo en una botella con ron, se entierra donde dé el sol 15 días y se toma por copitas.

– Lactancia deficiente: reducir a polvo 40 gramos de semillas de algodón, se dejan macerar 20 días con 50 mililitros de alcohol. De esto tomar 15 gotas después de ca-da comida.

– Lepra: sucede cuando una persona resfriada que se encuentra muy acalorada o sofocada se baña, se pueden resfriar los vasos capilares de la sangre. Entonces la sangre se vuelve purulenta y aparece alguno de los 20 tipos del bacilo de Hansen. Así el origen no es el bacilo sino el resfriado de los capilares, y ninguna enfermedad se cura si no se cura la causa. El bacilo vive en un ambiente que le es favorable. Si ese ambiente se cambia y se torna desfavorable, entonces muere. Hemos comprobado que lo mismo sucede para otros virus.

Primera fórmula: gualanday, zarzaparrilla, maguey, ajenjo, salvia, se hierven en un litro de agua y se toma un vaso antes de cada comida. Esto produce calor en la zona infectada (son plantas de fuego).

Segunda fórmula: ortiga del buen pastor, bretónica, verdolaguita, fuscia, venturosa. Se cuecen en un litro de agua y se toma un vaso grande después de cada comida. Estas plantas de agua son frías y equilibrarán el organismo.

Después de curado seguirá con el siguiente procedimiento de farmacia natural: 30 mililitros de extracto de boldo, 30 mililitros de extracto de ruibarbo, 30 mililitros de extracto de quina, 15 mililitros de tintura de acónito, 1 gramo de sulfato de quinina, 1 litro de jarabe casero. Se toma una copita antes de cada comida (fórmula caliente).

30 gramos de crémor tártaro, 30 gramos de sal de Vichi, 30 gramos de ácido cítrico, 1 litro de agua. Se toma una copa después de cada comida (fórmula fría). Esta fórmula fue entregada por los indios de la sierra nevada de Santa Marta, Colombia.

Otra fórmula: se prepara un pan casero y al sacarlo del horno se moja con zumo de escarola, ajenjo y lúpulo. Se une vinagre y poco azufre y se agrega al pan. Luego se añade jugo de eupatorio y ruda caprina (aristoloquia). Por último agrega corteza de cedro, semilla de cedro, un poco de eléboro y escamonea (todo esto en decocción). Con este preparado se frotan las partes corroídas.

Ungüento: grasa de cascabel, grasa de carnero, grasa de oso, aceite de alcaparras, azufre, hepática, todo ahumado con incienso, se agrega luego cera amarilla; aplicar esto cada dos días en las pústulas.

Lumbago: decocción de raíz de romaza y salvia, tres vasos diarios.

Lumbago, inflamación renal, vejiga, reuma, arteriosclerosis: hojas y flores de retama. Regaliz raíz en decocción

Llagas: lavarlas con el agua del cocimiento de hojas del ciruelo. Salvia, corteza de quina, viravira. Se hierven y se aplican como cataplasma sobre las llagas Roble en polvo humedecido con “unto” (saliva) aplicado en ayunas.

Llagas en la garganta: gárgaras con aceite común con una cucharada de miel y una cucharadilla de sal.

Llagas y empeines: en ayunas introducir en la boca un poco de sal común, luego verter en un vaso que contenga un poco de hollín, mezclar los dos elementos y aplicar.

Manchas blancas: tomar miel con una pizca de azufre, también usar pomada de azufre.

Manchas negras: cáscaras de naranja agria pulverizada, una cucharadita, ruibarbo en polvo, una cucharadita, en agua azucarada todos los días.

Manchas en la cara: cocimiento de flores y raíces de maguey, con ajenjo y bejuco, endulzar con miel y tomar tres vasos diarios.

Manchas cutáneas, pecas o cicatrices: botones de nácar o conchas de nácar. Se maceran en jugo de limón ocho días, se forma luego una pomada 30 gramos de po-mada, con 25 gramos de bórax, 9 gramos de sal de comer, 1 mililitro de esencia de caléndula. Primeramente se lava con agua tibia que contenga 9 gramos de sal y 9 gramos de bórax. En segundo lugar se espera estar bien seco y se lija con lija de agua (la de color negro). En tercer lugar se unta la pomada. Esto en la noche; a la mañana se limpia con una toalla y se unta con manteca de cacao. No tomar sol durante el tratamiento.

Menopausia, premenopausia, edad crítica, climaterio: tés de agracejo, artemisa, enebro, marrubio y viburno. Cocinar estas hierbas en olla de barro. Así evitarán las molestias mientras dure su etapa, sin necesidad de recurrir a las hormonas.

Menstruación excesiva y perjudicial: se cuece una gallina bien pelada y vaciada hasta que se ablande. En la olla deben hervir también cominos, buena cantidad. De este caldo toma un plato en ayunas y uno de noche durante siete días.

Menstruación irregular, debilidad del sistema nervioso en la mujer, neuralgia, vómitos nerviosos, debilidad o enfermedades de los órganos femeninos (plantas emenagogas): hojas de ajenjo, semillas de apio, hojas de artemisa, flores de manzanilla, flores de matricaria, ruda, semillas y hojas de hinojo.

Metrorragia: se raspa y pulveriza la corteza del granado, se cuece y se hacen lavados.

Mordeduras de culebras y perros rabiosos: fricciones con hojas de tabaco. Se muelen ajos y se maceran en vino o aguardiente, se aplican emplastos sobre las mordeduras.

Mordeduras de cascabel: planta gallito, se toma y se lava.

Mordeduras de serpientes: capitana (solabasta, generala, silbadora, pujadora y lengua de venado). Tomar el cocimiento y bañar la parte afectada.

Mordedura de coral: tomar cocimiento de aristoloche.

Náuseas y mareos: Jengibre, salvia, romero, cedrón, yerbabuena, melisa, azahares, genciana, pasionaria.

Neuralgias: decocción de albahaca y ganamú; baños en la parte afectada.

Nerviosismo: toronjil, perejil, cedrón, valeriana, albahaca, mejorana, flores de na-ranjo, hojas de naranjo, flores de amapola, tilo.

Ninfomanía (exceso de erotismo): manzanilla, que es un elemental solar pequeño, de rostro blanco y gracioso, ojos amarillos muy expresivos. Se acaricia la planta, se arranca sorpresivamente, se pone en un plato, dos horas bajo la luna cuando sale en oriente y dos horas más cuando la luna esté al occidente. Se extrae el zumo y el marido humedece con este líquido la vagina de la mujer. También se le da a beber del cocimiento de la planta. Todo esto dos o tres veces.

Orina descompuesta: zumo de verdolaga en ayunas, dos vasos diarios, y cataplas-mas de hojas de verdolaga sobre el vientre. Esperar a curarse para tener relación conyugal.

– Orina retenida: si bien se conoce como purgante y también producirá ese efecto, debe intentarse evitar la sonda, hirviendo un litro de agua con 25 gramos de hojas de sen y tomar caliente. Si no vuelve la orina habrá que sondear.

También sirven las bellotas de encina (roble). Se secan buena cantidad en el horno, se pulverizan y se revuelve una cucharada de este polvo en un vaso de vino blanco. Debe tomarlo en la noche antes de acostarse.

Orzuelos: aplicar en el ojo un huevo de gallina recién puesto.

Pancreatitis: decocción de llantén

Parásitos: medio vasito de zumo de paico en ayunas durante 9 días. 1 vaso de decocción de ajenjo en ayunas. También para la tenia o solitaria. Preparar una papilla con 100 gramos de semillas de zapallo con miel, se toma en ayunas. Después de tres horas, una cucharada de aceite de ricino. Tenia o solitaria: zumo de ajenjo concentrado, tres cucharadas mezclado con una cucharada de polvo de hierbabuena. Todos los días en ayunas.

Pecas: mojar cinco minutos con un algodón con agua oxigenada.

– Poluciones nocturnas: aceite de manzanilla. Se prepara macerando aceite de al-mendras o de oliva 8 días con un 50 por ciento de flores de manzanilla, se filtra y se aplica tibio en los genitales antes de dormir. Cubrir con un parche de hoja de col con aceite. Aplicar también el aceite de manzanilla sobre los omóplatos y por la columna vertebral.

– Prostatitis: tés de enebro, ciprés, fresno, barba de choclo, matico, pipí (o guiné), uva ursi, filipéndola, cubeba.

– Pulmones: para todas sus enfermedades: Decocción de calaguala, cañafístula, vira-vira, sen borraja, raíz de anamú, raíz de zábila, raíz de maguey, pétalos de rosas. Todo esto reducido a un litro, mezclado con miel. Se le agrega el jugo de la pulpa del calabazo (para esta sustancia se le hace un orificio a la calabaza, se coloca al fuego en una vasija grande, se retira, se le extrae la pulpa y se cuela, extrayendo así su miel o jugo), se hierve todo junto, cuando va quedando oscuro se agrega más miel, y de este jarabe se toman cuatro cucharadas diarias.
Se hierve el llantén con la pulmonaria y se toma como agua, un vaso cada tres horas.

– Quemaduras: cebolla en rama, la parte blanca se machaca, se agrega jabón de tierra si se consigue, un poco de sal, y se aplica el emplasto. Luego se rocía con aceite de oliva o almendra. Cal viva, dos horas en agua, se filtra, se mezcla esa agua filtrada con manteca de cerdo haciendo una pomada. Se aplica la pomada a un trapo de hilo. Se pone sobre la quemadura y encima una venda. Se cambia cada tres horas.

– Resfríos: tés de saúco, de violetas (hojas y flores), guayaco, pie de gato, verbasco, borraja, eucalipto, gelsemio, limón, ambay, anacahuita. Tomar bien calientes antes de acostarse bien abrigado.

– Reuma, lumbago, nefritis, cálculos urinarios: gatuña en decocción.

– Reumatismo: tres vasos diarios de la decocción de maguey con ajenjo, a cada vaso se le agrega el jugo de medio limón.
Semillas de amapola machacadas con miel.
Azufre 28 gramos, crémor tártaro 28 gramos, ruibarbo 15 gramos, goma arábica 350 gramos, miel pura 450 gramos. Tomar una cucharada de mañana y una cucharada de noche, todos los días, disuelto en un vaso de agua caliente.

Tés de yezgo, ortiga, alfilerillo, calaguala, amargón, apio cimarrón, cola de caballo, enebro, espina colorada, fresno, gatuña, guayaco, milhombres, olivo, retama, arenaria, rubia, sauce, endrino, solidago, uva ursi, albahaca, ajenjo, salvia, romero, saúco, raíz de amargón

– Reumatismo, cuando no se quitan con ningún remedio: en ese caso se usa la hierbabuena, se cuece en medio litro de agua, luego se agrega agua tibia igual cantidad y se bañan las partes afectadas du-rante 40 días por lo menos. No comer carnes durante el tratamiento.

– Riñones: se curan con tés de cola de caballo, alfilerillo, gayuba, retama, grama, endrino, linaria, enebro, barba de choclo, pino, regaliz, salsifí, aro, hojas de romero, jugo de piñas (flor) de las alcachofas, jugo de tomate manzano. Ajo morado, 120 gramos, ron medio litro, se entierra donde dé el sol siete días. 10 gotas antes de cada comida. Evitar la carne y usar poca sal.

Media alcachofa se pone a hervir, se agrega jugo de limón; tres vasos diarios.
Decocción de salvia y parietaria. Cataplasmas de leche cuajada sobre los riñones, se cubre y se cambia cada dos horas. El elemental de la parietaria es pequeño y de piel color café. Puede prolongar la vida y sanar a los dementes. También normaliza la menstruación.
Ardor en los riñones: cocimiento de cañafístula con hinojo.
Zumo de cardosanto batido con huevos frescos.

– Ronquera: gargarismos y bebida del cocimiento del poleo.

– Rosácea: decocción de toronjil en leche, endulzar con miel.

– Sabañones: decocción de la raíz de nabos machacados, se lava diariamente bien caliente hasta sanar.

– Sífilis: se cura en 15 días con el procedimiento de equilibrio térmico: sanalotodo, bejuco de anís, gualanday, bretónica, ortiga, maguey y guasguín. Se toma de la de-cocción de estas plantas calientes durante ocho días. Bertolita, verdolaguita, tripa de pollo, fuscia y paraguay. De la decocción de estas plantas frías se toma también un vaso cada media hora los siguientes ocho días. Además bañar el cuerpo con yerba anís, coralito, matandrea, guanábana y laurel.

– Sinusitis: viene de bañarse estando acatarrado. Se cura en ocho días. Decocción de árnica, salvia, rema. Se inhala el vapor en etapas durante una hora diaria. Además, una vez al día lavar la cabeza con el cocimiento de hojas de naranjo, rema, poleo, árnica, santa maría, guanábana (mamey).

– Sobrepeso: alimentarse con frutas y verduras, poca carne, nada de harinas ni dulces. Tomar tés de marrubio como bebida. Cuando es sobrepeso localizado en la barriga, tomar decocción de alcaucil con verdolaga.

Tés de marrubio, apio cimarrón, yerba turca, parietaria, frángula, pata de vaca, en-drino, fucus, hojas de pomelo; cocer en ollas de barro.

– Sordera: bañar los oídos interna y externamente con miel.

Cascabeles de la serpiente de cascabel se secan, se envuelven en un algodón y se aplican a los oídos. También quita el dolor de oídos.

– Supuración de oídos: 0,5 gramo de ácido fénico en 30 gramos de glicerina, 2 gotas en el oído.

– Tétanos al ombligo del recién nacido: proviene del ombligo mal curado y de un rayo de luna. Se frita una rodaja de cebolla cabezona en aceite. Se le agrega luego alcanfor en polvo, se aplica esto en emplastos sobre el ombligo del recién nacido. Antes de aplicar el emplasto, se dan fomentos de agua fría alternado cada cinco minutos con fomentos de agua caliente. Esto durante una hora, y luego sí el emplasto.

– Tétanos: tomar el cocimiento del maguey morado y aplicar el mismo en emplastos.

– Tos: tés de eucalipto, polígala, marrubio, tusílago fárfara, culantrillo, anacahuita, ambay, drosera, escabiosa, chachacoma, pino oloroso con eucalipto caliente antes de acostarse. Especialmente la pulmonaria (se la conoce como roseta, hierba cardíaca, salvia de Jerusalén, hierba de la virgen); se toma bien caliente, con miel, un vaso cada hora.

– Tos en los niños: miel de abejas, jugo de limón y un poquito de azufre, esto por cucharaditas.

– Tos, bronquitis crónica, asma: macerar 40 días 20 gramos de marrubio en una botella de vino blanco. Tomar una copita antes de cada comida.

– Tos ferina: tés de pimiento rojo hervido en agua, endulzado con miel; se agrega 20 gotas de tintura de lobelia. 1 cucharada cada hora.

– Tos rebelde: cocimiento de pino blanco, caracucho blanco, borraja, eucalipto, orozuz (del regaliz), se le añade: 30 mililitros de tintura de acónito, 30 mililitros de tintura de drosera, 30 mililitros de bálsamo de tolú, y 30 mililitros de tintura de belladona. Todo esto en un litro de la decocción anterior; se toma una cucharada cada hora.

– Transpiración excesiva de pies, manos, axilas: glicerina líquida dos tercios, naftol pulverizado un tercio. Se mezcla bien y se aplican dos lociones al día. Luego se espolvorea con almidón que se puede mezclar con un 2 por ciento de neftol pulve-rizado.

– Tuberculosis: líquido del vástago del plátano, zumo de berros. Se le añade: 6 gotas de yodo, tintura de eucalipto, aceite de guacanol, aceite de guayacol y 2 gotas de creso. De todo esto, una cucharada cada hora. Además durante 9 días comer la verdolaga (que en ensaladas cura también el hígado y el útero). Con esto se cura en 15 días.

– Tumores: calabacito amargo (que es la planta del mate, es un bejuco), se usan dos calabacitos grandes, se les hace un huequito y se llenan con ron. Se tapan bien con corcho y maceran 15 días. También puede probar a enterrarlos. No deben estar ver-des sino maduros, y tampoco secos, que ya no tengan extracto. Se toma una copita cada hora.

La fórmula anterior puede completarse con jugo de limón, paraguay y carbón mineral dentro de los calabacitos.

– Tumores inflamatorios: cataplasmas de hojas de hierbabuena con miga de pan y miel.

– Úlceras cancerosas: se lavan con el cocimiento de frutas y hojas de guaba (fruto del guamo).

– Úlceras de estómago: un vaso de zumo de llantén con jugo de limón cada hora hasta sanar.

– Úlceras gástricas, duodenales, o hepáticas: orozuz, se moja, se machaca y se toma en vasitos concentrados. Nada de carnes rojas ni blancas, ni huevos, nada de sal. Solamente con leche, cereales, frutas.

– Urticaria: raíz de toronjil, ortiga, salvia, tres vasos diarios.

– Várices: cataplasmas de barro, se aplican directamente y se sostienen una hora. Tomar tés de consuelda. Baños externos con el cocimiento de nogal y eucalipto. Castaño de la india, hamamelis, yezgo.

– Vejiga: tés de alfilerillo, retama, calaguala, salsifí, gramilla, boj, berro, grosella, barba de choclo, amargón, cola de caballo, tres vasos diarios.

– Dolores en la vejiga: enemas (lavados intestinales) con decocción de llantén y cola de caballo. Se cuecen 15 gramos de cada planta en 2 litros de agua y se hacen dos o tres enemas tibios por día. También se pueden tomar tres vasos del cocimiento dia-rios.

– Verrugas: aplicar leche de higuera. También sirve aceite de marañón.

Bicarbonato de sodio en agua pura, preparado espeso, se moja con algodón dos mi-nutos al amanecer y dos minutos al atardecer por tres días consecutivos.

– Vista: se exprime marañón, al jugo se agrega 1 gramo de ácido bórico y se macera 15 días en lugar oscuro, cubierto de tela negra para que no reciba nada de luz, colar y dejar 15 días más en el mismo sitio oscuro. Se filtra nuevamente y se ponen 2 go-tas en cada ojo todas las mañanas.

Otra fórmula: humedecer los ojos con agua de girasol, con gasas totalmente limpias.

 

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